La población mundial depende fundamentalmente de la agricultura para obtener su sustento.

Con el crecimiento de la población mundial, la expansión de las zonas pobladas y el aumento de las actividades humanas que dependen de los recursos naturales (incluida la agricultura) intensifican la presión sobre nuestro entorno y sobre la biodiversidad.

Es imposible ignorar que el mayor uso de nuevas tierras para cultivar lleva a una menor diversidad de plantas (crucial para que las abejas encuentren alimento) y a una reducción de los humedales, los entornos silvestres y las áreas de recreo que son vitales para la conservación de la biodiversidad.

 

Al minimizar las pérdidas causadas por las plagas y aumentar la productividad de los cultivos, Isoclast™ active ayuda a suministrar frutas y hortalizas saludables y asequibles a una población en crecimiento continuo y así reduce la presión sobre la tierra dedicada a la agricultura, ayudando de este modo a conservar los hábitats de la flora y la fauna silvestres, como los bosques, los humedales y los pastos.

Cuando se aplica a las dosis propuestas en la etiqueta, y junto con las prácticas de cultivo adecuadas, Isoclast puede ayudar a luchar contra especies invasoras, y contribuir a reducir el uso de recursos para la agricultura, como agua, tierra y otros inputs (p.ej.: fertilizantes o combustible), reduciendo así el estrés sobre el medioambiente y aumentando la productividad. 

Isoclast se ha revisado de forma consistente y en profundidad en muchos países de todo el mundo para garantizar que su uso es seguro. Descubre más.

Isoclast está aprobado actualmente en la UE y está registrado en más de 40 países. Además, está en proceso de registro en otros 40 países.