noviembre 16, 2017

El lanzamiento de un nuevo ingrediente activo – el secreto del éxito

El investigador del área de Protección Vegetal de Dow AgroSciences, Mike Loso, ha pasado la mayor parte de sus casi 30 años de carrera en un viaje de descubrimiento. Reflexionando sobre el reciente lanzamiento de Isoclast™ active, Mike sugiere que hay tres factores clave para descubrir y lanzar con éxito un nuevo ingrediente activo: curiosidad, colaboración y perseverancia.

‘Tener la mentalidad correcta desde el principio es absolutamente crucial’ afirma Mike. ‘Realmente es necesario ser curioso y tener una mente abierta – estar dispuesto a desarrollar un montón de ideas, sabiendo que es posible que la mayoría de ellas no den ningún resultado. Debes preguntarte continuamente ‘por qué’ al intentar entender lo que se observa en los experimentos, especialmente con las tendencias y los valores atípicos. Y al formular y probar nuevas ideas hay que plantearse ‘y si’. Constantemente estás aprendiendo y preguntándote ‘por qué’ – es fundamental para la innovación. Curiosamente, a veces son las observaciones más sencillas las que nos llevan a tener ideas reveladoras. Y estas ideas son las que pueden cambiar el rumbo de un proyecto’.

Estas mentes que no dejan de cuestionarlo todo junto con el rigor del método científico constituyen la base del revolucionario Isoclast. La idea original vino de un investigador del área de Protección Vegetal ya retirado, que estaba intrigado con la investigación del uso de pequeños fragmentos químicos no explotados, o ‘andamios bioactivos nuevos’ como piezas para construir moléculas nuevas más grandes para su investigación. Trabajando en colaboración con un pequeño equipo, se dispuso a sintetizar y probar un número de combinaciones diferentes, o ‘bibliotecas’, de compuestos objetivo. A pesar de la ausencia de bioactividad de las primeras combinaciones de compuestos, el equipo siguió explorando y refinando la idea original.

La curiosidad científica y el trabajo en equipo tuvieron un papel fundamental en la optimización de la molécula principal. Como suele pasar en el desarrollo de la mayoría de los ingredientes activos de protección vegetal comerciales, se necesita una importante optimización de la molécula principal inicial para lograr los atributos biológicos necesarios para su comercialización. En el caso de Isoclast, la molécula principal original todavía carecía de la actividad comercial necesaria para avanzar, por lo que se constituyó un equipo de ‘Optimización de la molécula principal’ que entendiera y optimizase las características estructurales de la molécula responsable de la actividad insecticida.

Cuando intentamos optimizar una molécula siempre trabajamos con una hipótesis basada en observaciones o reflexiones, y generamos los experimentos para probar esas hipótesis sobre la marcha’, nos explica Mike. ‘Nos dimos cuenta de que había una interacción clave entre dos partes esenciales de la molécula y fue esta observación la que eventualmente nos llevó a hacer las modificaciones estructurales que finalmente dieron lugar a Isoclast™ active.También vimos que no había resistencia cruzada con otras clases fundamentales de insecticidas existentes, así que usamos una hipótesis basada en la organización de los átomos y la densidad de carga y diseñamos un experimento para probarla.  Llegamos a la conclusión de que Isoclast no se somete a las mismas rutas metabólicas en insectos que los insecticidas comerciales existentes que funcionan en la misma área comercial’, dice.

La colaboración y la perseverancia son fundamentales en la ruta de la innovación.‘Al llevar la idea original a la práctica, un pequeño equipo exploró y, basándose en el análisis de la bioactividad, refinó de forma continua varias bibliotecas de compuestos ,y finalmente identificó una molécula principal con una fuerte actividad en pulgones. Del mismo modo, en la fase de optimización, el trabajo en equipo y la perseverancia fueron vitales para desarrollar las muchas hipótesis asociadas con mejoras similares y los protocolos de las pruebas. Al final, en la fase de desarrollo, fue necesario contar con un equipo multidisciplinar que diera respuesta a los retos que se presentan en el camino de una molécula desde la fase de desarrollo hasta su lanzamiento en el mercado. Estas aportaciones colectivas nos hicieron confiar en que estábamos seleccionando la molécula correcta y contribuyeron a construir una sólida propiedad intelectual para Isoclast.’

Preguntarse continuamente ‘por qué’ e ‘y si’ aporta el impulso científico necesario para el avance.‘Saber que has identificado la molécula más eficaz y luego la has sometido a las pruebas más rigurosas te hace confiar en que esa era la opción óptima que había que desarrollar. Las observaciones y las ideas de diferentes científicos forman parte de la continua revisión por pares, que es una parte fundamental de cualquier proceso de investigación y desarrollo riguroso’ dice Mike.  

El ingrediente definitivo para lograr el éxito es la perseverancia’, afirma Mike. ‘Todos los proyectos tienen sus obstáculos y sus dificultades y por eso es importante contar con la participación y el esfuerzo de una gran variedad de científicos y de funciones que sigan empujando hacia adelante, incluso cuando el progreso es lento.’

‘Descubrir, desarrollar y, por último, lanzar un nuevo ingrediente activo al mercado es una empresa muy difícil. Pero hay diversos factores que pueden aumentar las probabilidades de éxito’ concluye Mike. ‘Ten una mente curiosa y abierta, crea un ambiente colaborativo con un grupo de compañeros con talento y ten la confianza y la perseverancia necesarias para ser capaz de innovar y superar los obstáculos.’

 

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